Por Víctor Yepes y Andrés Masegosa. Artículo Publicado en la revista En Serigrafía, 71:10-17 Noviembre-Diciembre de 1999. Depósito Legal: B-22074-89. Edita: Ediciones Digitec,SL Barcelona

1.- INTRODUCCIÓN.

El sector de la serigrafía atraviesa en estos momentos un ciclo económico favorable, donde se constata un incremento general de la actividad, con una renovación importante de la maquinaria y de los equipos y donde, de forma coyuntural, las empresas están encontrando facilidades en su crecimiento debido, entre otras causas, a un aumento del consumo. No obstante, estos escenarios expansivos rápidamente cierran sus ciclos y, a medio y largo plazo, sólo aquellas organizaciones capaces de entender cómo evolucionan los mercados, los clientes y el propio sector, van a alcanzar la suficiente competitividad como para sobrevivir al resto de compañías que no sean capaces de afrontar los nuevos retos que implica una economía cada día más abierta y globalizada.
El espejismo de crecimientos en ventas y beneficios no debe de incitar a la autocomplacencia, ya que es esencial percibir la evolución del sector globalmente para planificar el futuro en los talleres de serigrafía, sean grandes empresas o profesionales autónomos. Si bien es difícil dibujar una panorámica del sector de la serigrafía debido a la falta de datos (Egea, 1995), la Asociación Española de Empresarios de Serigrafía (AEDES) censó en el año 1995 un total de 1.058 empresas del sector, con 12.696 trabajadores y una producción de 114.000 millones de pesetas. Se puede apreciar que las empresas son muy pequeñas y por tanto con desafíos que se plantean a corto plazo:

Mayor competencia: Sistemas tradicionales como el offset o el transfer, u otros más recientes como la impresión digital o el marcaje por láser, han irrumpido con fuerza en muchas de las aplicaciones que eran un monopolio casi exclusivo de la serigrafía.
Respeto al medio ambiente: El empleo de pigmentos, disolventes y otros productos químicos debe adaptarse a procesos respetuosos que implicarán cambios en los sistemas de trabajo, adecuación de las instalaciones y la reducción de los residuos que abaraten los costes de su gestión.
Garantía de calidad: Hoy no es suficiente realizar una impresión y entregar rápidamente el pedido. El cliente cada vez es más exigente y valora otros aspectos a los que antes no prestaba demasiada atención. Hay que entender las exigencias y necesidades de los clientes, ya que son éstos los que garantizan a medio y largo plazo la vida de la empresa. Los nuevos paradigmas apuntan hacia la gestión estratégica de la calidad en las organizaciones, donde producir con calidad siempre es rentable.
No hay que ver estos retos como amenazas, sino más bien como oportunidades para mejorar los sistemas y afrontar el futuro con mayor seguridad. La formación de los empresarios y de los trabajadores se plantea como una de las necesidades apremiantes que, junto con la inversión en investigación y desarrollo pueden fortalecer el futuro del sector. En este artículo se repasan aquellos conceptos que sobre la gestión de la calidad se han aplicado a las industrias, y en particular se plantea la conveniencia de adoptar estos criterios en el ámbito de la serigrafía. Normas de aseguramiento de la calidad tales como las ISO 9000 se están introduciendo de forma generalizada en amplios sectores industriales y de servicios en todo el mundo, siendo necesaria e inminente su implantación en la serigrafía industrial. Asimismo, los factores medioambientales son ya un factor estratégico y de competitividad de la gestión empresarial.